La continuidad de Marcelo Román al frente de la Municipalidad de Allen vuelve a quedar bajo presión. Aunque el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro falló a favor del intendente y dejó sin efecto la suspensión que había dispuesto el Concejo Deliberante, el proceso de revocatoria impulsado por vecinos continúa y ya ingresó en una etapa clave.
El jueves pasado comenzaron a habilitarse los libros para una nueva recolección de adhesiones. El objetivo es alcanzar 4.600 firmas, equivalentes al 20% del padrón electoral, requisito necesario para que los vecinos puedan decidir mediante un referéndum si Román debe continuar o dejar el cargo. En la primera jornada, unas 450 personas se acercaron a firmar.

El proceso fue iniciado por la docente jubilada Silvina Cantero, quien durante meses recorrió distintos puntos de Allen para reunir adhesiones contra el intendente por presunto mal desempeño de sus funciones. El 22 de mayo presentó ante el Concejo Deliberante más de 3.000 firmas, que fueron revisadas y permitieron avanzar hacia la segunda instancia.
Ahora la tarea de reunir los avales quedó formalmente en manos del Concejo Deliberante. Se habilitaron cinco libros que serán trasladados por distintos puntos de la ciudad hasta el 9 de octubre, con días y horarios establecidos para garantizar que la convocatoria abarque todo el ejido municipal.
El procedimiento también quedó atravesado por controles y veedores. Los originales de las planillas son guardados bajo llave en el Concejo y, al finalizar cada jornada, los secretarios deben firmarlas y sellarlas. La presidenta de la Junta Electoral, Silvina Cantero y los veedores que designe Román pueden controlar el proceso.
El intendente sostiene que las adhesiones reunidas en la primera etapa no alcanzaron el porcentaje necesario. En un descargo de 40 páginas, aseguró que un análisis realizado con un perito caligráfico detectó firmas repetidas y sostuvo que los avales válidos serían 2.238, por debajo del 10% requerido para habilitar la segunda instancia.
El Concejo, sin embargo, rechazó ese planteo y decidió continuar con el proceso. La Comisión de Labor Parlamentaria emitió dictamen favorable y sostuvo que las firmas fueron analizadas, que se eliminaron las duplicadas y que se cumplió con el número necesario para avanzar.
En paralelo, Román volvió a confrontar con los concejales que participaron de su suspensión. Según anunció públicamente, presentó una denuncia ante el Tribunal de Cuentas contra Guillermo Pennesi y Fabián Figueroa por supuesto “perjuicio económico, daño institucional y desvío de poder”. También cuestionó que Figueroa haya ejercido temporalmente la intendencia y cobrado haberes durante los 28 días en que estuvo al frente del Ejecutivo.
Fabián Figueroa, presidente del Concejo Deliberante, negó haber recibido una notificación formal de esa denuncia y defendió el procedimiento de revocatoria. “El proceso avanza según lo indica la Carta Orgánica. Estamos haciendo todos los pasos”, sostuvo, y afirmó que las firmas necesarias estaban presentes luego del análisis realizado por los secretarios del cuerpo.
Sobre su participación institucional, remarcó que el Concejo cumple ahora una función administrativa para garantizar la transparencia del proceso. “Veremos: si las firmas se consiguen, tendremos que llamar a un plebiscito. Y si no, no”, señaló.
Cantero, en tanto, se mostró confiada en que la cantidad de adhesiones será alcanzada rápidamente. “Yo creo que en 15 días van a estar todas las firmas”, afirmó, y sostuvo que existe un fuerte malestar entre los vecinos por la gestión municipal. La impulsora de la revocatoria también cuestionó el regreso de Román al Ejecutivo luego del fallo del STJ y consideró que volvió “más soberbio”.
Mientras tanto, la causa judicial que investiga al intendente por presunto peculado y administración fraudulenta continúa su trámite. Román pidió una prórroga de 30 días para presentar pruebas y, una vez vencido ese plazo, el 28 de septiembre comenzará el control de acusación, instancia que definirá si el expediente avanza hacia un eventual juicio.
Con la apertura de los libros, el escenario político de Allen quedó nuevamente abierto. El fallo del STJ permitió a Román recuperar el control del municipio, pero no cerró el conflicto: ahora la disputa se trasladó a las calles y a la capacidad de la oposición y los vecinos de reunir el 20% del padrón para que la continuidad del intendente quede sometida al voto popular.