REGIONAL | 4 SEP 2026

POLíTICA EXTERIOR

De admirar a Thatcher a defender la soberanía: el giro de Milei por Malvinas

El Presidente anunció sanciones a petroleras que operan en el área de Malvinas y una nueva base naval. El giro reabre interrogantes sobre los intereses detrás de una soberanía que antes relativizaba.




Javier Milei volvió a colocar a Malvinas en el centro de la escena política. Esta vez con un discurso de fuerte tono nacionalista: anunció el endurecimiento de las sanciones contra empresas que explotan recursos sin autorización argentina, una iniciativa legislativa sobre soberanía y seguridad nacional y la ampliación de recursos para avanzar con una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.

Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho: no hay discusión al respecto”, afirmó el Presidente durante la cadena nacional. También rechazó el derecho a la autodeterminación de los habitantes de las islas y aseguró que Argentina debe utilizar herramientas diplomáticas, económicas y legales para defender su soberanía. El problema es que la nueva épica soberanista choca de frente con buena parte de lo que Milei dijo, defendió y admiró antes de llegar a la Casa Rosada.


 


De “Thatcher fue brillante” a la defensa de la soberanía argentina sobre Malvinas

La pregunta es inevitable: ¿desde cuándo Javier Milei se convirtió en un nacionalista de Malvinas? En 2022, cuando todavía era diputado, dijo sentirse “muy identificado” históricamente con Winston Churchill, Ronald Reagan y Margaret Thatcher, la primera ministra británica durante la guerra de 1982. No fue una frase aislada ni un desliz.

Pocos días después, ratificó su admiración y sostuvo sobre Thatcher que “cuando tuvo que ir a una guerra, fue y la ganó, aunque del otro lado estábamos nosotros”. En el debate presidencial de 2023 volvió a reivindicarla como una de las “grandes líderes” de la historia. Incluso ya como presidente, en 2024 insistió en que Thatcher había sido “brillante” y defendió la visita del entonces canciller británico David Cameron a las islas al señalar que el territorio “hoy está en manos del Reino Unido” y que, por lo tanto, tenía derecho a visitarlo.

Ahora, sin embargo, el mismo Presidente presenta una cadena nacional para denunciar la ocupación británica, cuestionar la explotación de recursos y advertir que Londres profundizará su presencia si Argentina no actúa “con firmeza y celeridad”. El giro no es menor: quien durante años pidió separar la admiración política por Thatcher de la cuestión Malvinas ahora necesita construir un discurso donde la soberanía vuelve a ocupar un lugar central.



Petróleo, Sea Lion y el interés detrás del nuevo discurso de Milei

Hay, sin embargo, un dato que ayuda a explicar por qué Malvinas dejó de ser sólo una bandera histórica y pasó a ocupar un lugar urgente en la agenda presidencial: el petróleo. El proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, apunta a desarrollar importantes reservas offshore y se transformó en el eje de la reacción argentina.

Milei anunció sanciones más severas para las empresas que participen de actividades no autorizadas y planteó que, si Argentina no interviene, esas compañías podrían comenzar a explotar recursos que el país considera propios. Las estimaciones sobre Sea Lion y el avance hacia su desarrollo multiplicaron el valor estratégico de la disputa: debajo del conflicto histórico por la soberanía también aparece una pelea concreta por recursos energéticos y por el control del Atlántico Sur.

Y allí aparece otra pregunta incómoda. ¿La recuperación del discurso soberano responde a una convicción que Milei mantuvo en silencio o a que ahora hay petróleo en juego? El Presidente que reivindicaba la eficiencia de Thatcher y construyó una relación política privilegiada con Estados Unidos encontró de pronto un nuevo escenario internacional: comentarios de Donald Trump sobre una posible revisión de la posición estadounidense fueron interpretados por el Gobierno como una oportunidad para endurecer su postura frente al Reino Unido. Pero hasta ahora no hubo un respaldo formal de Washington al reclamo argentino.



Una base en Tierra del Fuego y una soberanía con interrogantes

El anuncio de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego agrega una dimensión geopolítica todavía mayor. Milei sostiene que permitirá fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur, mejorar las telecomunicaciones y convertir al país en un polo logístico estratégico con proyección hacia la Antártida.

Pero una decisión de esa magnitud también exige respuestas. ¿Qué características tendrá la base? ¿Qué recursos demandará? ¿Cuál será el grado de participación o cooperación de Estados Unidos? ¿Qué intereses estratégicos confluyen en una región donde se disputan recursos naturales, rutas marítimas, presencia antártica y proyección militar? El anuncio llega, además, después de un fuerte acercamiento del Gobierno argentino a Washington, por lo que el nuevo discurso soberanista difícilmente pueda analizarse por fuera de esa relación.

Milei pidió dejar de lado las diferencias políticas y construir una posición común frente a Malvinas. La defensa de la soberanía argentina es, efectivamente, una causa histórica respaldada por la Constitución y sostenida durante décadas. Pero la convocatoria a la unidad no debería impedir preguntar por qué el nacionalismo aparece ahora con tanta fuerza en un Presidente que llamó “brillante” a la principal figura política británica de la guerra y que, hasta hace poco, rechazaba lo que él mismo definía como “nacionalismo barato”. Porque el cambio de discurso es evidente. Y cuando un gobierno pasa de admirar a Thatcher a denunciar la ocupación británica, de relativizar gestos de Londres a anunciar sanciones y una base naval, la pregunta no es si Malvinas son argentinas. La pregunta es qué cambió para Javier Milei. Y, sobre todo, qué intereses políticos, económicos y geopolíticos hicieron que la soberanía volviera, de golpe, a convertirse en una prioridad.

NOTAS RELACIONADAS

A 44 años de Malvinas

Soberanía, recursos y una causa que sigue marcando el presente argentino sobre las Islas Malvinas


Soberanía en el atlantico sur

Un petrolero británico en Ushuaia vuelve a poner a Milei frente al debate por la soberanía