La disputa que desde junio mantienen la UOCRA e Industrias Bass SA por la contratación de mano de obra local para una obra en el puerto de Puerto Madryn escaló este miércoles y sumó un nuevo protagonista: el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA). Lo que comenzó como un reclamo por puestos de trabajo terminó con un enfrentamiento entre trabajadores de la construcción y estibadores.
La protesta se desarrollaba en el acceso al muelle Almirante Storni, donde la UOCRA reclama que la empresa adjudicataria de los trabajos incorpore trabajadores de Puerto Madryn. El gremio había advertido que, si no obtenía respuestas, estaba dispuesto a bloquear la actividad portuaria.
El conflicto comenzó en junio, cuando trabajadores de la construcción denunciaron que Industrias Bass, propiedad del empresario Martín Castillo, pretendía incorporar personal de otras localidades para una obra que contempla trabajos en los sitios 3 y 4 del muelle.
La inversión ronda los 10.000 millones de pesos y se estimaba que podría generar unos 30 puestos de trabajo. Para la UOCRA, la contratación de trabajadores locales resulta especialmente importante en un escenario de fuerte desempleo dentro del sector.
Según el gremio, alrededor de 1.300 trabajadores se encuentran inscriptos en su bolsa de trabajo a la espera de oportunidades laborales. La organización sostiene además que el convenio colectivo establece mecanismos para priorizar la contratación de trabajadores de la localidad donde se ejecutan las obras.
La falta de acuerdo llevó a la UOCRA a endurecer su postura durante los últimos días. El gremio planteó la posibilidad de bloquear los accesos al puerto si Industrias Bass no modificaba su posición, una medida que podía afectar directamente el ingreso y egreso de camiones y la actividad de una de las principales terminales portuarias de la ciudad.
Esa amenaza generó una rápida reacción del SUPA, que consideró que cualquier bloqueo podía afectar directamente el trabajo de los estibadores y la operatoria portuaria. El conflicto dejó así de ser exclusivamente entre la empresa y la UOCRA y comenzó a involucrar a dos sectores sindicales con intereses laborales dentro del mismo ámbito.
Este miércoles, cientos de estibadores se movilizaron hacia el lugar donde se encontraba la protesta. La llegada del SUPA derivó en fuertes discusiones, empujones y corridas entre trabajadores de ambos gremios.
Los trabajadores del SUPA, encabezados por su secretario general Alexis Gutiérrez, avanzaron sobre el sector ocupado por la UOCRA y terminaron desplazando la protesta del acceso al muelle.
El episodio abrió un nuevo escenario para un conflicto que lleva casi dos meses. La discusión original estaba centrada en quién debe contratar la mano de obra para una obra millonaria; ahora, además, enfrenta a dos organizaciones sindicales que necesitan preservar sus fuentes laborales dentro de un puerto estratégico para Puerto Madryn.
La disputa deja planteada una tensión que podría profundizarse si no aparece una instancia de negociación: la UOCRA reclama que los puestos de la obra queden en manos de trabajadores locales, mientras el SUPA advierte que cualquier medida que paralice el puerto puede terminar afectando a quienes ya tienen allí su fuente de trabajo