La situación del denominado “Barrio Perón” volvió a generar tensión en Viedma luego de que la Fiscalía N° 6 notificara a más de 30 familias que viven en el asentamiento ubicado entre la ruta Provincial 1 y la avenida Perón, sobre terrenos pertenecientes a YPF. Los vecinos enfrentan una causa penal por usurpación y temen que el proceso derive en un desalojo.
Uno de los referentes de la toma, Ezequiel Osorio, explicó que actualmente son 34 las familias notificadas y que todavía resta avanzar con otras notificaciones. Según señaló, todos los vecinos tendrán representación letrada oficial debido a que no cuentan con recursos para afrontar los honorarios de abogados particulares.
Osorio sostuvo que la ocupación comenzó como respuesta a una problemática habitacional y cuestionó que el conflicto sea analizado únicamente desde la perspectiva judicial. “Nosotros no vinimos acá porque sí. Hay familias que necesitan un lugar donde vivir y no tienen otra posibilidad”, afirmó.
El referente remarcó además que detrás de cada terreno ocupado existen familias que construyeron allí su vida. “Acá hay personas, hay chicos, hay familias que necesitan una respuesta. No estamos hablando solamente de un pedazo de tierra”, planteó.
La situación generó movilizaciones y llevó a los vecinos a mantener una reunión con el intendente de Viedma, Marcos Castro. Osorio calificó el encuentro como positivo y destacó que permitió abrir una instancia de diálogo para analizar alternativas frente al conflicto.

Uno de los principales argumentos de las familias es el tiempo que llevan instaladas en el lugar. Osorio aseguró que algunos vecinos viven allí desde hace más de una década y que las construcciones fueron creciendo con el paso de los años.
“Acá hay vecinos que están viviendo hace 13 años ya. Tengo entendido que hay uno que vive hace como 14 años. Yo vivo acá en el barrio, ya le llevo nueve años”, relató. Según explicó, muchas viviendas dejaron de ser construcciones precarias y actualmente son edificaciones de material donde viven familias con sus hijos.
El referente vinculó el crecimiento de la toma con las dificultades para acceder a una vivienda formal. “Los alquileres vuelan, los trabajos escasean y uno no tiene recursos”, sostuvo, aunque reconoció que existe un conflicto con el derecho de propiedad. En ese sentido, aseguró que los vecinos están dispuestos a pagar por los terrenos: “Somos gente trabajadora, somos gente civilizada”.

El propio nombre del asentamiento refleja, según Osorio, la expectativa de las familias de lograr una regularización. “Le pusimos Barrio Perón porque queremos que algún día sea un barrio de verdad”, expresó.
El referente insistió en que los vecinos no quieren permanecer indefinidamente en una toma, sino alcanzar una solución que permita formalizar su situación. “Nosotros queremos una solución. No queremos estar toda la vida en una toma, queremos tener nuestro lugar, nuestras casas y poder vivir tranquilos”, afirmó.
Mientras avanza la causa judicial, las familias sostienen que no están dispuestas a abandonar el lugar sin una alternativa habitacional. “No nos vamos a ir de acá, no nos vamos a movilizar a otro predio. ¿Por qué vamos a destruir todo lo que nosotros construimos?”, planteó Osorio, quien cerró con un reclamo concreto: “Queremos que se nos escuche y que se entienda por qué llegamos hasta acá”.