YPF dio un nuevo paso en el desarrollo del proyecto Argentina LNG al comenzar el proceso de evaluación ambiental para un nuevo plan piloto en el bloque Meseta Buena Esperanza, ubicado en Vaca Muerta. La iniciativa forma parte de la estrategia de expansión de la producción de gas natural que abastecerá la futura planta de licuefacción y exportación de gas natural licuado (GNL), cuya terminal estará emplazada en la provincia de Río Negro.
El avance quedó formalizado mediante la publicación del expediente correspondiente en el Boletín Oficial de la Secretaría de Energía y Ambiente de Neuquén. Allí se inició la evaluación del Informe Ambiental del proyecto denominado LNG_LOC-MBE-004, 038, 105 e Instalaciones Asociadas, un paso administrativo indispensable antes del inicio de las obras y de las tareas de perforación previstas por la compañía.
El plan presentado por YPF contempla la construcción de tres locaciones con sus respectivos caminos de acceso, además de la perforación y terminación de 12 pozos horizontales. A esto se suma el tendido de cinco ductos con sus instalaciones complementarias y la construcción de dos plantas concentradas destinadas al tratamiento y manejo de la producción de gas.

El desarrollo también incluye todas las tareas vinculadas a la operación, mantenimiento y eventual abandono de las instalaciones, además de la implementación de un Plan de Gestión Ambiental que será evaluado por las autoridades provinciales durante el proceso de licenciamiento.
Desde el punto de vista técnico, la planificación prevé perforaciones con ramas laterales de aproximadamente 2.000 metros y unas 33 etapas de fractura hidráulica por cada pozo. El objetivo será desarrollar dos niveles de la formación Vaca Muerta, conocidos como Cocina y Orgánico Inferior, considerados estratégicos por su potencial productivo.
La ingeniería del proyecto establece además una separación cercana a los 300 metros entre los pozos que exploten un mismo horizonte productivo. Este esquema responde al modelo de producción tipo factoría que YPF y otras operadoras vienen implementando en los desarrollos no convencionales de la cuenca neuquina para optimizar la extracción de hidrocarburos.
Meseta Buena Esperanza integra el grupo de cinco áreas que la provincia de Neuquén otorgó a YPF mediante concesiones de explotación no convencional para garantizar el abastecimiento de gas del proyecto Argentina LNG. El esquema también comprende Meseta Buena Esperanza II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II, consideradas estratégicas para sostener el crecimiento de la producción.
Con el inicio del proceso de evaluación ambiental, la compañía suma un nuevo avance administrativo en uno de los desarrollos que abastecerán al mayor proyecto exportador de gas natural licuado impulsado en el país. En paralelo, YPF continúa trabajando en la obtención de financiamiento y en la definición de la infraestructura necesaria para hacer posible las futuras exportaciones de GNL desde la costa de Río Negro.