El Gobierno de Río Negro decidió modificar el esquema de coparticipación municipal que había diseñado inicialmente, luego de las críticas de intendentes que advertían una pérdida de recursos para sus localidades.
La nueva propuesta, que será enviada a la Legislatura, ya no incorporará de manera directa la actualización poblacional del Censo 2022, una variable que generaba municipios ganadores y perdedores dentro del reparto. En su lugar, el Ejecutivo mantendrá los porcentajes actuales y sumará un mecanismo de compensación para las ciudades que más crecieron.
El cambio supone una marcha atrás respecto de la idea original. La Provincia había planteado actualizar la fórmula de distribución para reflejar los cambios demográficos, pero el costo político apareció rápido: varios intendentes, incluso del oficialismo, cuestionaron que el nuevo esquema pudiera recortar ingresos a municipios que ya funcionan con cuentas ajustadas.
Ahora, el Gobierno buscará que los municipios con mayor crecimiento poblacional mejoren sus recursos sin que otros pierdan fondos. Entre los distritos que recibirían adicionales aparecen Fernández Oro, Dina Huapi, El Bolsón, Cipolletti, Cervantes, Los Menucos, Bariloche, Catriel, Roca, Comallo, Ramos Mexía, Darwin y Guardia Mitre.
Los otros 26 municipios mantendrían sus ingresos bajo el esquema vigente de la Ley 1846. El mecanismo de compensación todavía no está cerrado, aunque desde el Gobierno admiten que el costo fiscal sería similar al previsto en la propuesta inicial.
El giro deja una lectura política clara. Alberto Weretilneck buscó evitar que una reforma pensada para ordenar la distribución termine abriendo una crisis con intendentes en la antesala del calendario electoral. La coparticipación no es sólo una discusión técnica: define poder territorial, obra pública, salarios municipales y margen de gestión local.
El desafío para la Provincia será explicar de dónde saldrán los fondos adicionales y cómo se evitará que el nuevo esquema se convierta en una negociación discrecional. Si la reforma busca corregir desigualdades del crecimiento poblacional, deberá hacerlo con reglas claras, no sólo con compensaciones para apagar el conflicto.