UPCN Río Negro salió a cuestionar el aumento de las asignaciones familiares anunciado por el Gobierno provincial junto a ATE. El gremio que conduce Juan Carlos Scalesi calificó la mejora como “magra” y sostuvo que el monto fijado no alcanza para acompañar las necesidades básicas de las familias estatales.

La crítica se centró especialmente en la asignación por hijo, que quedó establecida en $28.000. Para el sindicato, presentar ese monto como una mejora significativa muestra una desconexión con la situación real de los trabajadores públicos.
Desde UPCN señalaron que las asignaciones familiares no son una concesión del Estado ni una ayuda ocasional, sino un derecho de protección social. En ese sentido, remarcaron que deben servir para acompañar gastos vinculados a educación, cuidado, alimentación y crianza.
El gremio también cuestionó el modo en que el Ejecutivo comunicó el anuncio. Según plantearon, el Gobierno intentó mostrar la medida como un gesto de solidaridad, cuando en realidad todavía mantiene una deuda con el poder adquisitivo de los estatales.
El comunicado también apuntó contra ATE, a quien UPCN acusó de convalidar una mejora insuficiente. La discusión volvió a mostrar la diferencia entre las dos organizaciones estatales frente a la política salarial del Gobierno de Alberto Weretilneck.
El reclamo deja una pregunta de fondo: si las asignaciones buscan proteger a las familias trabajadoras, el monto debe tener relación con el costo real de vida. En una provincia atravesada por aumentos de alimentos, transporte y servicios, una actualización limitada difícilmente alcance para descomprimir el malestar salarial.