REGIONAL | 20 JUN 2026

POLíTICA

Santa Cruz: Pablo Grasso se queda con el PJ y acelera su proyecto para disputar la gobernación

Con una lista de unidad y el respaldo de los principales sectores del peronismo santacruceño, el intendente de Río Gallegos asumirá la conducción partidaria. La movida ordena la interna, fortalece su liderazgo y lo posiciona como uno de los principales aspirantes para competir por la gobernación en 2027.




La reorganización del peronismo en Santa Cruz dio un paso decisivo. El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, quedó al frente del Partido Justicialista provincial luego de que las distintas corrientes internas alcanzaran un acuerdo para conformar una lista de unidad y evitar las elecciones partidarias previstas para agosto. La definición llegó sobre el cierre del plazo de oficialización de candidaturas y fue interpretada como una señal de ordenamiento interno después de la derrota electoral sufrida por el PJ en 2023.

La decisión terminó de consolidar a Grasso como la principal referencia política del peronismo santacruceño. En los días previos habían presentado avales tres sectores para competir, pero finalmente las listas impulsadas por el intendente de El Calafate, Javier Belloni, y por el exdiputado nacional Pablo González resolvieron bajar sus postulaciones y acompañar un esquema de consenso. El acuerdo evitó una disputa interna que amenazaba con profundizar las divisiones dentro del espacio.
 

Pablo Grasso fortalece su liderazgo en Santa Cruz

La llegada de Grasso a la conducción del PJ es el resultado de una construcción política que lleva años desarrollándose desde la capital provincial. El jefe comunal logró consolidar una base de poder propia en Río Gallegos y se transformó en uno de los dirigentes con mayor nivel de conocimiento y estructura territorial dentro del peronismo santacruceño.

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Su trayectoria política estuvo marcada por decisiones que lo diferenciaron de los sectores tradicionales del kirchnerismo provincial. Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2009, cuando consiguió quedarse con la presidencia del Concejo Deliberante de Río Gallegos mediante un acuerdo político con el radical Pablo Fadul, desafiando una estrategia impulsada por dirigentes alineados con el oficialismo de entonces.

Posteriormente ganó protagonismo al frente del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda durante la gestión de Alicia Kirchner, etapa en la que también mantuvo diferencias con sectores del gobierno provincial. Desde 2019 conduce los destinos de la capital santacruceña y desde allí construyó un perfil opositor frente a la administración actual.
 

El peronismo busca volver al poder en 2027

La conducción partidaria aparece como una pieza clave dentro de una estrategia más amplia. En el entorno de Grasso no ocultan que el objetivo es recuperar la gobernación perdida en 2023 y volver a convertir al peronismo en la principal fuerza política de la provincia.

Durante los últimos meses, el intendente intensificó sus recorridas por distintas localidades y promovió encuentros con dirigentes justicialistas, referentes sindicales y sectores vinculados al campo nacional y popular. La intención es construir una alternativa electoral que trascienda las fronteras del PJ y pueda disputar el poder provincial con una propuesta de gobierno consolidada.

En ese marco, uno de los movimientos más importantes fue la conformación de una mesa integrada por intendentes y exintendentes peronistas para debatir temas estratégicos, entre ellos una eventual reforma del sistema de coparticipación provincial. Cerca del jefe comunal sostienen que la construcción política debe estar acompañada por una agenda de gestión concreta. “No alcanza con juntarse para ganar”, repiten en su entorno.
 

Claudio Vidal y La Libertad Avanza, los adversarios en la mira

La consolidación de Grasso dentro del PJ también impacta sobre el escenario político provincial. El intendente mantiene una confrontación abierta con el gobernador Claudio Vidal, a quien señala como uno de los responsables del deterioro económico y social que atraviesa la provincia.

Dentro del peronismo consideran que el resultado de las elecciones legislativas de 2025 modificó el tablero político. En aquellos comicios, la fuerza logró imponerse con la candidatura del sacerdote Juan Carlos Molina, relegando tanto a La Libertad Avanza como al oficialismo provincial. El triunfo permitió recuperar confianza y reactivar las expectativas de regresar al poder.

Por eso, la nueva conducción partidaria es vista como el primer paso de una estrategia que apunta a 2027. Con el PJ ordenado, una estructura territorial en funcionamiento y una figura que concentra cada vez más respaldos internos, Pablo Grasso comienza a recorrer el camino hacia una candidatura que podría convertirlo en el principal desafiante de Claudio Vidal y de cualquier armado que surja entre el gobernador y el espacio político del presidente Javier Milei.