La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica prohibió el uso, distribución y comercialización de una serie de productos médicos ilegítimos y presuntamente falsificados que fueron detectados durante una inspección realizada en Río Negro.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial y apunta a proteger la salud pública ante la aparición de dispositivos vinculados a traumatología y cirugía ortopédica sin documentación suficiente para acreditar su origen, legitimidad y condiciones sanitarias.
Según informó la ANMAT, la investigación comenzó tras una inspección en la firma LEM MEDICAL S.R.L., ubicada en Río Negro. Durante el operativo, las autoridades constataron que la empresa no contaba con habilitación sanitaria ni con un profesional responsable a cargo.
Además, el organismo detectó irregularidades en los métodos de esterilización y acondicionamiento de algunos dispositivos, junto con documentación insuficiente para respaldar la procedencia de los productos hallados.
El punto es especialmente delicado porque se trata de materiales destinados a procedimientos médicos, donde la trazabilidad, la esterilización y la legitimidad de origen son condiciones básicas para evitar riesgos sobre pacientes.
Durante la inspección se encontraron productos médicos vinculados a traumatología y cirugía ortopédica, entre ellos componentes de prótesis de hombro, prótesis de cadera y sistemas de fijación de ligamentos.
A partir de ese hallazgo, se realizó una nueva inspección en la firma Bioprotece S.A., donde se confirmó que los productos encontrados no habían sido distribuidos por esa empresa y que no existía relación con la marca.
Por eso, la prohibición alcanza a todos los productos médicos que declaren la marca “Biotechnology” o indiquen haber sido fabricados por esa firma.
También quedaron incluidos dispositivos identificados como “Base Reversa D,36 mm” y sistemas de fijación de ligamentos rotulados con datos de fabricación y autorización presuntamente falsificados.
La decisión de ANMAT no apunta solo a una irregularidad comercial. El problema central es sanitario: si un producto médico no puede acreditar origen, condiciones de fabricación, esterilización y distribución, su uso puede representar un riesgo concreto para pacientes y equipos de salud.
En el caso de implantes, prótesis o elementos de fijación utilizados en cirugías, la falta de trazabilidad es especialmente grave porque impide verificar si el dispositivo cumple con los estándares exigidos para ser colocado en el cuerpo humano.
Por ese motivo, el organismo ordenó retirar del circuito todos los productos alcanzados por la medida y avanzar con las actuaciones correspondientes.
Además de la prohibición, la ANMAT dispuso instruir un sumario sanitario contra LEM MEDICAL S.R.L. por presuntas infracciones a la normativa vigente.
La investigación deberá determinar el alcance de las irregularidades, el origen de los productos, la eventual circulación de los dispositivos y las responsabilidades administrativas que correspondan.
El caso vuelve a poner en primer plano la importancia de los controles sobre insumos médicos. En un área donde los errores o falsificaciones pueden impactar directamente sobre la salud de las personas, la trazabilidad no es un trámite burocrático: es una garantía mínima de seguridad.