La empresa pesquera Conarpesa confirmó un plan de inversiones en Chubut superior a los US$8 millones para 2026, con obras previstas en Puerto Madryn y Rawson, y con el objetivo de ampliar su planta de personal hasta los 2.500 trabajadores antes de fin de año. El anuncio busca instalar una señal de crecimiento en una de las actividades más sensibles de la economía provincial: la pesca y el procesamiento de langostino.
El dato laboral, sin embargo, tiene un matiz: según distintas fuentes del sector, la compañía pasaría de unos 2.050/2.100 empleados a 2.500, por lo que la creación proyectada se ubica entre 400 y 450 nuevos puestos, según la base que se tome como referencia.
El paquete de inversiones incluye obras de infraestructura productiva, mejoras logísticas, generación energética y ampliación portuaria. Entre los proyectos anunciados figuran plantas de ósmosis inversa en Puerto Madryn y Rawson, una nave de víveres, dos nuevas plantas industriales en Rawson, un parque fotovoltaico en Madryn y la ampliación del muelle de la capital provincial.
Según el cronograma informado, la inversión total asciende a US$8.070.000. El parque fotovoltaico Madryn 2 aparece como la obra individual más importante, con US$3,5 millones, mientras que la ampliación del muelle de Rawson demandaría otros US$2 millones. También se prevén dos plantas industriales en Rawson, por US$750.000 y US$550.000, además de obras de abastecimiento de agua por ósmosis inversa.
El presidente de la compañía, Fernando Álvarez Castellano, sostuvo que la firma busca llevar su plantilla hasta los 2.500 trabajadores y negó versiones sobre una posible reducción de personal. La aclaración llegó después de rumores sobre el destino de parte del procesamiento de langostino y sobre los proyectos vinculados a Wofco, empresa asociada a Conarpesa, en Paraguay.
La empresa también analiza una posible radicación en la Zona Franca de Trelew, un punto que podría abrir una nueva discusión sobre beneficios fiscales, generación de empleo y agregación de valor dentro de la provincia. Álvarez Castellano afirmó que Chubut seguirá siendo el eje de inversión de la compañía y que, si existe la posibilidad de instalarse en el parque industrial trelewense, avanzarán en esa dirección.
La expansión de Conarpesa llega en un momento delicado para la pesca argentina. Las cámaras empresarias vienen advirtiendo por una combinación de costos dolarizados, precios internacionales en baja, retenciones y problemas de competitividad. El sector generó US$2.010 millones en divisas durante 2025, pero advierte que la actividad enfrenta una ecuación cada vez más ajustada.
Por eso, el anuncio tiene una doble lectura. Por un lado, representa una inversión relevante para Chubut, con impacto directo en empleo, puertos, logística, energía y procesamiento. Por otro, obliga a mirar más allá del número: el verdadero peso político y económico estará en comprobar cuántos de esos puestos son estables, cuánta producción se procesa en la provincia y cuánto valor agregado queda efectivamente en las ciudades pesqueras.
Conarpesa ya tiene una presencia fuerte en la provincia. En marzo, la compañía había incorporado la planta Olimar del Sur en Rawson, con una proyección de elevar esa unidad de unos 50 a 150 empleos. Además, se había informado que la empresa contaba con 461 trabajadores en Puerto Madryn y 1.582 en Agropez de Rawson.
El anuncio, entonces, funciona como una buena noticia para una provincia que necesita empleo industrial y actividad portuaria. Pero también deja planteada una condición: que el crecimiento no se limite a mover más volumen, sino que consolide trabajo registrado, infraestructura local y una cadena pesquera capaz de retener mayor valor dentro de Chubut.
En un sector atravesado por costos, conflictos y competencia internacional, la promesa de Conarpesa será medida no solo por los dólares invertidos, sino por su impacto concreto en los trabajadores, los puertos y las ciudades que sostienen buena parte del negocio pesquero patagónico.