REGIONAL | 14 MAY 2026

ALERTA SANITARIA EN PATAGONIA

Hantavirus en Bariloche: confirmaron la cepa Andes

El Malbrán identificó la variante patagónica, asociada a transmisión interpersonal limitada. El paciente evoluciona favorablemente.




El Instituto Malbrán confirmó que el paciente internado en Bariloche contrajo hantavirus cepa Andes, la variante asociada a la región patagónica y con evidencia de transmisión interpersonal en determinadas condiciones. Se trata de un hombre de 45 años que permanece en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, bajo aislamiento, seguimiento médico y evolución favorable.

La confirmación reactivó la vigilancia sanitaria en la zona, no porque implique por sí sola un brote, sino porque la cepa Andes obliga a un seguimiento más estricto de los contactos estrechos. El paciente había ingresado con síntomas compatibles con hantavirus, entre ellos fiebre, dolores corporales y diarrea, lo que activó el protocolo mientras se aguardaban los estudios enviados al Malbrán.

 

Qué confirmó el Malbrán sobre el caso en Bariloche

El resultado del laboratorio nacional permitió identificar que el cuadro corresponde a virus Andes, una de las variantes de hantavirus con circulación en el sur argentino y Chile. Desde el centro de salud informaron que el paciente continúa bajo monitoreo permanente y con signos de mejoría clínica.

La información sanitaria es clave para ordenar el mensaje público: se trata de un caso confirmado que requiere aislamiento, control y trazabilidad epidemiológica, pero hasta el momento no se informó la existencia de un brote local.

 

Por qué preocupa la cepa Andes

La cepa Andes tiene una particularidad que la diferencia de otros hantavirus: existe evidencia de transmisión de persona a persona, especialmente en contextos de contacto estrecho o prolongado. Esa posibilidad fue documentada en brotes previos de la Patagonia, como el registrado en Epuyén y localidades vinculadas durante 2018 y 2019.

Sin embargo, esa característica no debe leerse como una transmisión masiva o comparable a virus respiratorios de alta circulación. La precisión importa: la cepa Andes puede transmitirse entre personas en determinadas condiciones, pero la vía habitual del hantavirus sigue estando asociada al contacto con secreciones de roedores infectados.

 

Cómo se transmite el hantavirus

El Ministerio de Salud de la Nación explica que el contagio suele ocurrir al inhalar partículas virales presentes en orina, saliva o heces de roedores infectados, especialmente en áreas rurales, silvestres, periurbanas, galpones, depósitos o espacios cerrados con presencia de ratones.

Por eso, la prevención se concentra en evitar el contacto con roedores y sus secreciones, ventilar ambientes cerrados antes de limpiarlos, no barrer en seco zonas potencialmente contaminadas y consultar de inmediato ante síntomas compatibles luego de una exposición de riesgo.

 

Síntomas y vigilancia epidemiológica

El hantavirus puede comenzar con fiebre, dolores musculares, cefalea, malestar general, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. En los casos graves, puede evolucionar hacia compromiso respiratorio, por lo que la detección temprana y la atención médica rápida son decisivas. El Boletín Epidemiológico Nacional también remarca que, ante la circulación del virus Andes, debe relevarse el antecedente de contacto estrecho con casos confirmados.

En Bariloche, el diagnóstico activó el seguimiento sanitario correspondiente. La confirmación de la cepa no cambia solo el nombre del virus: modifica la intensidad de la vigilancia, porque obliga a reconstruir contactos, posibles exposiciones y escenarios de riesgo.

 

El contexto internacional: el brote del MV Hondius

El caso local aparece en un contexto de mayor atención internacional por el brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius. La Organización Mundial de la Salud informó 11 casos reportados al 13 de mayo, con infecciones asociadas al virus Andes y tres muertes.

Hasta ahora, no se informó ningún vínculo entre el caso de Bariloche y el episodio del crucero. Por eso, la referencia al MV Hondius debe leerse como contexto sanitario internacional, no como una conexión epidemiológica comprobada.

 

Una alerta que exige precisión

La confirmación de la cepa Andes no habilita alarmismo, pero sí exige vigilancia. En una región donde el hantavirus forma parte del mapa sanitario, cada caso confirmado obliga a actuar con rapidez, información clara y seguimiento estricto.

La frase central es esta: la cepa Andes no implica por sí sola un brote, pero sí requiere extremar la vigilancia epidemiológica por tratarse de una variante con capacidad de transmisión interpersonal limitada. En salud pública, la diferencia entre alertar y alarmar está en la precisión.

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