El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se refirió este miércoles al posible traspaso de la Ruta 22 y la Ruta 151 a la órbita provincial y aseguró que todavía no hay definiciones concretas sobre cómo avanzará ese proceso. Lo hizo en Roca, durante un acto de entrega de 36 títulos de propiedad a vecinos de la ciudad, realizado en la Asociación Libanesa.
Según explicó, existe una decisión del Gobierno nacional de transferir a las provincias la operación y el mantenimiento de ambas rutas, pero advirtió que esa etapa recién está comenzando y que todavía queda por resolver una serie de aspectos técnicos, legales y financieros.
Weretilneck sostuvo que primero será necesario determinar qué tramos quedarían bajo control provincial, cuál sería el modelo contractual y qué tipo de intervenciones podría asumir Río Negro. También señaló que será clave revisar los proyectos técnicos existentes y los contratos que actualmente mantiene firmados Vialidad Nacional.
En ese sentido, aclaró que por ahora no hay una definición cerrada porque las rutas aún no fueron transferidas formalmente a la provincia. Por eso, remarcó que todavía no puede precisarse ni el esquema de obras ni la forma de financiamiento.
El gobernador adelantó que la semana próxima comenzarán los diálogos técnicos con el Gobierno nacional para avanzar sobre esos puntos. La discusión, indicó, incluirá temas legales, obras y financiamiento, y demandará tiempo antes de llegar a una síntesis sobre lo que la provincia pretende para la traza.
Durante la misma visita, el mandatario también cuestionó el paro anunciado por Unter, previsto en caso de que no haya convocatoria a paritaria. Weretilneck fue crítico con la medida y aseguró que, a su entender, hoy no existe un motivo que justifique una nueva interrupción de clases.
“No vemos un motivo hoy para que haya esta medida de fuerza y los chicos no tengan clases”, afirmó el gobernador, al fijar la postura oficial frente al conflicto con el gremio docente.
De ese modo, su paso por Roca dejó dos definiciones políticas: por un lado, cautela sobre el futuro de la Ruta 22 y el eventual traspaso de rutas nacionales; por otro, una postura dura frente al reclamo sindical de Unter, en medio de la tensión por la paritaria docente.