Murió Luis Puenzo, director, guionista y productor argentino que llevó al cine nacional a uno de sus hitos más altos con “La historia oficial”, la película que en 1986 obtuvo el primer Óscar para la Argentina. Tenía 80 años y su fallecimiento fue confirmado este martes por Argentores.
“Con profundo pesar despedimos al destacado guionista, director, productor y socio de nuestra entidad Luis Puenzo, quien falleció hoy en la ciudad de Buenos Aires, a los 80 años. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento”, señaló la entidad en un comunicado.
Nacido el 19 de febrero de 1946 en Buenos Aires, Puenzo desarrolló una trayectoria decisiva dentro del cine argentino, tanto por el alcance de su obra como por su intervención en momentos clave de la industria audiovisual. Su debut como director y guionista fue en 1973 con “Luces de mis zapatos”, una película infantil protagonizada por Norman Briski.
Sin embargo, su reconocimiento internacional llegó más de una década después con “La historia oficial”, la película que dirigió y coescribió junto a Aída Bortnik. El film, protagonizado por Norma Aleandro y Héctor Alterio, abordó una de las heridas más profundas de la Argentina: el robo de niños durante la última dictadura militar.
Estrenada en 1985, “La historia oficial” no solo fue una obra central del cine argentino, sino también una película que ayudó a poner en imágenes, con enorme sensibilidad y potencia política, un tema todavía atravesado por el dolor reciente de la dictadura.
El film ganó el Óscar a mejor película extranjera en 1986, un logro histórico para la cinematografía argentina. Además, Puenzo y Bortnik fueron nominados al premio de la Academia por mejor guion original.
La película también obtuvo reconocimientos en el Festival de Cannes, el Globo de Oro a mejor película en lengua no inglesa y el Cóndor de Plata de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina. Con el paso del tiempo, quedó consolidada como una de las obras más importantes del cine latinoamericano.
A lo largo de su trayectoria, Puenzo continuó desarrollando proyectos de escala internacional. Entre sus títulos más destacados figuran “Gringo viejo” (1989), adaptación de la novela de Carlos Fuentes, protagonizada por Jane Fonda, Gregory Peck y Jimmy Smits, y ambientada en los años de la revolución mexicana.
También dirigió “La peste” (1992), basada en la novela de Albert Camus, con actuaciones de William Hurt, Robert Duvall y Raúl Juliá. Más adelante llegó “La puta y la ballena” (2004), rodada entre Argentina y España, con Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón en los papeles principales.
Aunque ninguna de esas películas tuvo el impacto histórico de “La historia oficial”, sí confirmaron el perfil de un realizador con ambición estética, proyección internacional y una mirada siempre atenta al cruce entre lo íntimo, lo político y lo histórico.
Más allá de su obra como realizador, Puenzo también tuvo participación activa en la construcción institucional del cine argentino. En 1994 integró la redacción de la Ley de Cine, una normativa clave para el impulso de la producción nacional.
En 2004, además, fue miembro fundador de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina, en otra señal de su compromiso con el desarrollo de la industria local.
La muerte de Luis Puenzo cierra la trayectoria de uno de los nombres más relevantes del cine argentino contemporáneo. Su legado quedó ligado de forma indeleble a “La historia oficial”, una película que marcó a varias generaciones y que abrió una puerta histórica para el reconocimiento internacional del cine nacional.
Pero su figura excede ese título. Puenzo formó parte de una generación de cineastas que entendió al cine no solo como expresión artística, sino también como una herramienta capaz de intervenir en la memoria, en la discusión pública y en la identidad cultural de un país.