NACIONAL | 20 ABR 2026

FALSAS DENUNCIAS

Convocan a una marcha internacional frente a Tribunales para visibilizar denuncias falsas y vínculos paternos interrumpidos

En ese cruce de tensiones, la marcha del 24 de abril se instala como un nuevo capítulo de una discusión que, cada vez más, sale de los expedientes para ocupar el espacio público.




En un contexto de creciente conflictividad judicial en materia de familia, la agrupación “Verdad Argentina” lanzó una convocatoria que busca interpelar a la sociedad y al sistema judicial: una marcha internacional bajo la consigna “soy papá, no criminal”, que se realizará el próximo 24 de abril a las 12 horas frente al Palacio de Tribunales.

La movilización apunta a reunir a padres, familiares y ciudadanos que denuncian ser víctimas de falsas acusaciones, obstrucción del vínculo con sus hijos y situaciones extremas que, en algunos casos, derivan en depresión profunda e incluso suicidios. La iniciativa busca, además, consolidar la unidad de distintas agrupaciones que vienen visibilizando esta problemática en Argentina y otros países.

Un fenómeno en debate: denuncias, vínculos y justicia

En los últimos años, distintos especialistas y organizaciones han advertido sobre un fenómeno que crece en los tribunales de familia: el uso de denuncias en contextos de separación conflictiva que terminan impactando directamente en el vínculo entre padres e hijos.

Según análisis recientes en medios nacionales, este tipo de situaciones suele aparecer en procesos de divorcio donde se produce una “judicialización de los vínculos”, con consecuencias emocionales profundas para los niños y los progenitores.

Organizaciones civiles que trabajan con padres alejados de sus hijos advierten que estas prácticas pueden consolidarse como estrategias reiteradas para impedir el vínculo, muchas veces sin sanción efectiva, lo que profundiza la conflictividad judicial.

El reclamo: entre la denuncia social y la crítica al sistema

Desde la Agrupación Verdad Argentina, encabezada por Javier Montenegro, sostienen que el eje de la movilización no es negar la violencia real, sino cuestionar lo que consideran fallas estructurales del sistema judicial, al que acusan de actuar con sesgos ideológicos y escasa revisión crítica en ciertos casos.

El planteo central gira en torno a tres puntos: denuncias falsas que derivan en medidas restrictivas inmediatas; obstrucción del vínculo parental, muchas veces prolongada en el tiempo; y falta de controles sobre pericias psicológicas y decisiones judiciales.

Incluso, en investigaciones recientes, se han reportado denuncias contra profesionales acusados de elaborar informes presuntamente falsos para justificar la desvinculación de padres con sus hijos, lo que abre un debate sobre el rol de los equipos técnicos en estos procesos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Javier Montenegro/Asociación Verdad Argentina (@javiermontenegro.abogado)

Un trasfondo más profundo: salud mental y silencio social

Uno de los aspectos más sensibles que busca visibilizar la convocatoria es el impacto psicológico en quienes atraviesan estas situaciones. Aunque no existen estadísticas oficiales concluyentes, distintos análisis y testimonios advierten sobre cuadros de depresión severa, aislamiento social y conductas autodestructivas en padres que pierden contacto con sus hijos en contextos judicializados.

Se trata, según describen los organizadores, de un fenómeno que permanece “silenciado” en la agenda pública, en contraste con otras problemáticas de género que sí han logrado mayor visibilidad institucional.

La convocatoria: un llamado a la unidad

La marcha del 24 de abril no se presenta solo como una protesta, sino como un intento de articulación colectiva. Desde “Verdad Argentina” invitan a organizaciones, profesionales y ciudadanos a sumarse con una consigna clara: “No se trata de enfrentar derechos, sino de exigir justicia sin sesgos y garantizar el derecho de los hijos a mantener vínculo con ambos padres”.

El punto de encuentro será el Palacio de Tribunales, símbolo del sistema que los manifestantes buscan interpelar. La expectativa es que la convocatoria trascienda fronteras y se replique en otros países bajo el mismo lema.

Una discusión abierta

El debate sobre denuncias falsas, perspectiva de género y funcionamiento del sistema judicial está lejos de ser cerrado. Mientras algunos sectores advierten sobre los riesgos de relativizar la violencia real, otros insisten en la necesidad de analizar los efectos colaterales de ciertas prácticas judiciales y garantizar procesos equilibrados.

En ese cruce de tensiones, la marcha del 24 de abril se instala como un nuevo capítulo de una discusión que, cada vez más, sale de los expedientes para ocupar el espacio público.