El Gobierno de Santa Cruz avanzó con la licitación de un sistema integral de telemedicina para reforzar la atención en hospitales y centros de salud de toda la provincia, especialmente en las localidades del interior. La iniciativa contempla la instalación de 30 tótems tecnológicos y busca mejorar el acceso a especialidades médicas que hoy resultan difíciles de cubrir de manera presencial.
La apertura de sobres se realizó en el Hospital Regional Río Gallegos y fue explicada por el subsecretario de Acceso y Equidad de Salud, Ricardo Coloccini, quien remarcó que el sistema no apunta a reemplazar a los médicos del esquema tradicional, sino a funcionar como un complemento frente a las dificultades para conseguir profesionales en distintos puntos del territorio.
Según lo informado, la propuesta prevé la colocación de 30 dispositivos de alta tecnología que permitirán realizar consultas médicas a distancia, incluso en escenarios complejos de conectividad o suministro eléctrico. El objetivo es que pacientes de hospitales y centros de salud puedan acceder a especialidades mediante una plataforma digital, sin necesidad de trasladarse a otros puntos de la provincia.
Coloccini explicó que los profesionales podrán atender desde distintos lugares del país a través de teleconsultas provistas por empresas privadas que participen del sistema. De ese modo, la Provincia busca ampliar la capacidad de respuesta en áreas donde hoy faltan especialistas o resulta difícil sostener coberturas permanentes.
Uno de los puntos más enfatizados por el Gobierno fue que la atención cara a cara seguirá siendo prioritaria. El funcionario aclaró que, ante una urgencia, la respuesta estará a cargo del médico del propio sistema y que, si existe un especialista disponible en el lugar, se mantendrá la consulta presencial como primera opción.
La telemedicina quedará reservada sobre todo para situaciones en las que no haya especialistas en el momento, una realidad que, según señalaron desde Salud, se repite en muchas localidades del interior santacruceño. En esos casos, el personal del hospital será el encargado de definir si corresponde activar una consulta remota.
Desde el Ejecutivo provincial sostienen que la medida responde a un problema concreto: la dificultad creciente para incorporar profesionales al sistema público, en especial en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Coloccini indicó que el mercado laboral se volvió más complejo y que muchos médicos jóvenes priorizan modalidades de trabajo más flexibles.
A eso se suma, según explicó, que las condiciones económicas y laborales que hoy ofrece la provincia ya no resultan tan atractivas para profesionales de otras regiones. En ese contexto, la telemedicina aparece como una herramienta para ampliar cobertura mientras se sigue buscando fortalecer la presencia médica presencial en el territorio.
Frente a críticas sobre una posible tercerización o privatización de la atención, el subsecretario rechazó esa interpretación y sostuvo que la iniciativa no conspira contra la incorporación de nuevos médicos al sistema. Para el Gobierno, el esquema licitado debe funcionar como apoyo a la red sanitaria existente y como una respuesta práctica ante la falta de determinadas especialidades.
Así, Santa Cruz apuesta a la telemedicina como una herramienta complementaria para ampliar la atención en hospitales y centros de salud, con foco en mejorar el acceso en el interior y sostener una mayor capacidad de respuesta en el sistema público.