La UEFA confirmó que, por ahora, no evalúa cambiar la sede de la Finalissima entre la Selección argentina y España, prevista para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar, aunque la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente mantiene en suspenso la realización del partido. La decisión final se conocerá recién a finales de la próxima semana.
En un comunicado difundido este jueves, el organismo europeo buscó bajar el nivel de especulación:
“Somos conscientes de las especulaciones que rodean a la Finalissima, dada la situación en la región. Por el momento, no se está considerando ninguna sede alternativa”, remarcaron desde la entidad.
La UEFA destacó además el “enorme esfuerzo” de los organizadores qataríes para garantizar que el evento pueda disputarse con normalidad, aunque reconoció que la situación regional obliga a un monitoreo constante.
Un partido que estaba listo para ser una fiesta
La Finalissima estaba pensada como un evento de gran magnitud:
Pero el escenario cambió abruptamente tras la intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán con ataques en países vecinos, incluido Qatar.
La suspensión del deporte en Qatar encendió las alarmas
La Asociación de Fútbol de Qatar anunció la suspensión de todas las competiciones deportivas hasta nuevo aviso debido a la inestabilidad regional, una medida que no mencionó directamente a la Finalissima pero que impacta de lleno en su planificación.
Incluso el entrenador de España, Luis de la Fuente, sostuvo que lo más conveniente sería buscar una nueva sede ante el contexto de incertidumbre.
Qué puede pasar: escenarios en evaluación
Mientras UEFA, Conmebol y FIFA continúan en contacto con las autoridades qataríes, el panorama sigue abierto:
Una definición que llegará en los próximos días
La resolución final se conocerá la próxima semana, en un contexto de máxima tensión geopolítica que mantiene en duda uno de los partidos más esperados del calendario internacional.