Un amplio operativo de búsqueda se desarrolla frente a las costas de Río Negro luego del hundimiento del buque pesquero Heleno A, ocurrido en la noche del miércoles 25 de febrero. La emergencia dejó cuatro sobrevivientes, rescatados de inmediato, y un tripulante desaparecido, cuya localización concentra todos los esfuerzos de Prefectura Naval Argentina.
El pesquero había zarpado desde San Antonio Oeste rumbo a Quequén, donde iba a ser desguazado. Minutos después de abandonar el puerto, la embarcación presentó fallas y se hundió rápidamente en aguas del Golfo San Matías, pese a navegar en convoy junto al buque Marina Z, que dio aviso de la emergencia y logró rescatar a los cuatro marineros.
El operativo de búsqueda: guardacostas, aeronaves y rastrillajes en superficie
La desaparición del maquinista —cuya identidad aún no fue difundida— activó un caso SAR (búsqueda y rescate) coordinado por Prefectura. El despliegue incluye:
Los cuatro sobrevivientes fueron trasladados al muelle, asistidos por personal médico y luego derivados a un centro de salud para estudios complementarios. Se encuentran fuera de peligro.
Un sector marcado por tragedias: naufragios, precariedad y reclamos históricos
El hundimiento del Heleno A vuelve a poner en foco la alta siniestralidad de la flota pesquera argentina. Entre 2000 y 2019, se registraron:
Buena parte de estos hechos se vincula con la expansión acelerada del negocio del langostino, que llevó a incorporar barcos modificados sin controles adecuados, fenómeno conocido como la “fiebre del oro rojo”.
La presión de los familiares de víctimas impulsó mejoras como:
El caso del Repunte, hundido en 2017 frente a Rawson, sigue siendo un símbolo de estas falencias estructurales.