REGIONAL | 10 FEB 2026

SALUD

Crisis sanitaria en el sur: prestadores privados dejan de atender prácticas no urgentes de PAMI por deudas y aranceles congelados

La medida comenzó a regir este 10 de febrero en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Las clínicas advierten que, sin respuestas del Instituto, el corte de prestaciones podría ampliarse




Las clínicas, sanatorios y hospitales privados de la Patagonia que brindan atención a afiliados del PAMI resolvieron suspender desde este lunes las prestaciones programadas y ambulatorias no urgentes, como consecuencia de los graves atrasos en los pagos y la falta de actualización de los aranceles que abona el organismo nacional.

 

La decisión impacta de manera directa en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, y fue comunicada formalmente al director ejecutivo del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP–PAMI), Esteban Leguizamo, mediante una nota presentada el pasado 4 de febrero.

 

En ese escrito, los prestadores habían advertido que, de no regularizarse la deuda acumulada ni convocarse a una mesa técnica para revisar la situación financiera del sector, la afectación de los servicios sería inevitable. Al no recibir respuestas concretas por parte de las autoridades nacionales, las instituciones avanzaron con una limitación progresiva de las prestaciones a partir del 10 de febrero.

 

Según detallaron, la medida alcanza exclusivamente a la atención programada y a las prácticas ambulatorias no urgentes. Desde el sector aclararon que no se trata de una medida de fuerza, sino de una consecuencia directa de la crisis económica que atraviesan, y remarcaron que el objetivo es sostener, en la medida de lo posible, la atención de las urgencias. Sin embargo, advirtieron que, si la situación no se revierte, la suspensión total de los servicios podría concretarse en los próximos días.

 

Los prestadores explicaron que el escenario es crítico y pone en riesgo la operatividad diaria de los centros de salud. Entre los principales puntos señalados se encuentra la fuerte dependencia financiera del PAMI, que representa en promedio el 40% de los ingresos de estas instituciones, así como las demoras prolongadas en el pago de prestaciones ambulatorias y de los módulos de internación de Nivel II y III.

 

A ello se suma el impacto directo sobre el personal: el corrimiento en las fechas de cobro dificulta el pago de salarios en tiempo y forma, generando un escenario de alta tensión laboral. Además, denunciaron un marcado desfasaje arancelario, con valores que quedaron muy por detrás de la inflación y provocan una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los ingresos del sector.

 

El comunicado fue suscripto por una amplia nómina de instituciones de la región. En Chubut adhieren Clínica San Miguel, Clínica del Valle, Instituto Pueblo de Luis, Sanatorio de la Ciudad e Instituto Cardiovascular Rawson. En Río Negro, acompañan Leben Salud, Hospital Privado Regional, Sanatorio San Carlos, Clínica Juan D. Perón, Sanatorio Austral, Clínica Central, Clínica Viedma, Clínica Roca, Policlínico Privado, Sanatorio Juan XXIII, IMEPA, Policlínico Modelo, Clínica Cruz del Sur, Instituto Radiológico General Roca y Sanatorio Río Negro.

 

En Neuquén firmaron ADOS, Clínica y Maternidad Eva Perón, Sanatorio Plaza Huincul y Clínica Pasteur, mientras que en La Pampa lo hicieron Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Modelo, Clínica Regional, Clínica Santa Teresita, Diagnóstico Integral Médico y la Fundación Faerac.

 

La suspensión de prestaciones abre un nuevo foco de conflicto en el sistema de salud y deja en una situación de extrema vulnerabilidad a miles de jubilados y pensionados patagónicos, a la espera de una definición por parte del PAMI que permita normalizar la atención.