El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este lunes que la nueva medición de inflación que el INDEC venía elaborando desde hace más de un año no se publicará este mes, como estaba previsto, ni en el futuro cercano. La decisión, que no tiene fecha definida de implementación, fue comunicada pocos días después de la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo estadístico y volvió a encender cuestionamientos sobre la credibilidad y la autonomía de las estadísticas oficiales.
“Con el Presidente siempre tuvimos la decisión de que se haga cuando el proceso de desinflación se haya consolidado”, afirmó Caputo en una entrevista radial, al confirmar que queda suspendida la publicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), basado en la actualización de la canasta de bienes y servicios elaborada a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO 2017/18).
Según explicó el titular del Palacio de Hacienda, si bien el equipo técnico del INDEC tenía previsto implementar la nueva metodología en el corto plazo, la decisión política fue postergarla para evitar “especulaciones” sobre una eventual baja artificial de la inflación. “Van a decir que la inflación baja porque cambió el índice. No hay necesidad de cambiarlo ahora”, sostuvo.
En ese marco, Caputo volvió a responsabilizar a la oposición por las demoras en la desaceleración de los precios y habló de “ataques políticos” previos a las elecciones que habrían impactado sobre la dinámica inflacionaria. No obstante, reiteró que la expectativa oficial es que la inflación “converja con la inflación internacional” y aseguró que el índice de este año será “la mitad” del registrado en 2025.
La confirmación de la postergación del nuevo IPC se conoció luego de la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del INDEC, a solo una semana de la fecha prevista para la puesta en marcha de la nueva medición, demorada por más de un año. El economista dejó el cargo en un contexto atravesado por tensiones internas, cuestionamientos a las mediciones oficiales y debates públicos sobre la confiabilidad de indicadores clave como el IPC y el EMAE.
Lavagna será reemplazado por su segundo, Pedro Lines, en un escenario que desde el interior del organismo describen como particularmente sensible. “Nos llama poderosamente la atención la renuncia a ocho días de la salida del nuevo IPC. El INDEC va a estar en el centro de la opinión pública. Exigimos, históricamente, un organismo independiente del poder político”, señalaron fuentes internas.
La salida del titular del instituto y la indefinición sobre la nueva medición de inflación profundizan las dudas sobre la consistencia de los datos oficiales en un momento central para el relato económico del Gobierno, que sostiene el proceso de desinflación como uno de los principales pilares de su gestión.