La provincia de Chubut volvió a vivir horas críticas tras la reactivación de incendios forestales en distintos puntos del territorio, con especial preocupación en el área del Parque Nacional Los Alerces. Durante la noche del miércoles se detectaron nuevos focos activos que obligaron a reforzar los operativos de emergencia y a evacuar preventivamente a vecinos de zonas cercanas.
Las condiciones meteorológicas extremas jugaron un papel determinante. Fuertes ráfagas de viento, temperaturas elevadas y una topografía compleja generaron un escenario de alto riesgo para los brigadistas. Autoridades del parque advirtieron que este combo favorece la formación de columnas convectivas y pirocúmulos, un fenómeno que puede disparar incendios secundarios y acelerar la propagación del fuego.
El avance de las llamas obligó a evacuar por completo la localidad de Villa Lago Rivadavia, luego de un cambio inesperado en la dirección del viento que hizo que el incendio avanzara hacia sectores no previstos. Vecinos relataron momentos de extrema tensión, con ráfagas repentinas y chispas que caían cerca de viviendas y emprendimientos turísticos, mientras intentaban contener el fuego con medios precarios hasta la llegada de los equipos de emergencia.
Hasta el momento, se estima que más de 30 mil hectáreas resultaron afectadas, en lo que ya es considerado uno de los episodios ambientales más graves que atraviesa Chubut en las últimas dos décadas. Los incendios se mantienen activos desde el 9 de diciembre, con jornadas de trabajo ininterrumpido para brigadistas, bomberos y personal de apoyo.
En este contexto, la atención está puesta en el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional. Para este jueves rige una alerta amarilla por lluvias intensas en el Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas. Se esperan chaparrones durante toda la jornada, que podrían significar un alivio clave para el combate del fuego. Además, el descenso de las temperaturas previsto para los próximos días, con máximas que no superarían los 23 grados, suma esperanza para frenar la emergencia.
Mientras continúan los operativos, las autoridades reiteraron las recomendaciones para prevenir nuevos incendios forestales y pidieron extremar los cuidados en áreas rurales y turísticas, en una provincia que sigue luchando contra una pesadilla ambiental de gran magnitud.