En ese marco, el mandatario señaló que el año 2025 cerró con una inflación del 31%, mientras que los ingresos provinciales crecieron apenas un 23%, lo que implica una brecha negativa de ocho puntos. “No podemos discutir inflación, tenemos que discutir ingresos: si tengo más ingresos puedo acompañar la política salarial, si tengo menos ingresos no voy a tener cómo pagarlo. Esta es la lógica que voy a tener en la paritaria”, afirmó.
El gremio docente reclama una recomposición salarial para recuperar lo perdido frente a la suba de precios y sostiene que el salario de un maestro de grado ronda los 1.100.000 pesos, frente a una canasta básica estimada en 1.900.000 pesos. Weretilneck aseguró que el Gobierno tendrá “toda la disposición” para el diálogo, aunque advirtió que habrá que ver “qué flexibilidad tienen” los docentes en la negociación. “De parte nuestra le vamos a poner toda la disposición para tener los 190 días de clases”, remarcó.
Al describir el contexto económico, el gobernador pintó un escenario complejo tanto a nivel provincial como nacional. “Todos vemos cómo se cierran negocios, despiden trabajadores y cómo la importación está haciendo estragos en muchas actividades. Lo concreto es que la gente paga cada día menos impuestos, porque consume menos, porque los que tienen trabajo llegan hasta el día 15. Eso que pasa en la casa de una persona es lo que le pasa a la provincia”, expresó en diálogo con Radio Seis.
Weretilneck explicó que el Estado provincial enfrenta fuertes limitaciones presupuestarias. “Tengo ingresos, de los cuales el 60% son nacionales y el 40% provinciales, y tengo gastos: salarios, coparticipación a los municipios, funcionamiento del sistema de salud, la policía que necesita patrulleros y combustible, y un sistema educativo con 980 escuelas que hay que mantener, además del traslado de chicos que viven en zonas rurales”, detalló.
En ese sentido, diferenció su postura de las políticas de ajuste del gobierno nacional. “La motosierra de Milei sería cerrar aulas en una escuela, una terapia en un hospital, no incorporar más policías y ser cada día menos. Son cosas de decisión y no las voy a hacer. Considero que todos los rionegrinos tenemos que tratar de tener acceso a la salud, la educación, la seguridad y al bienestar”, sostuvo.
Finalmente, el gobernador advirtió sobre las consecuencias de sostener aumentos salariales por encima de las posibilidades reales del Estado provincial. “Si sigo gastando de la manera que venía haciéndolo respecto a la inflación voy a terminar fundiendo a la provincia. No voy a poder pagar los sueldos y tener la provincia normal que tenemos hoy”, concluyó.